Rubén Darío

RUBÉN DARÍO EN MALLORCA

Durante el invierno de 1906-1907 Rubén Darío llega a Mallorca por primera vez, y se instaló en la isla por un período de medio año. Su casa se convirtió en centro de reunión de políticos, pintores, escritores y periodistas. Después realizará otro viaje a la isla en 1913 y se instalará en la Cartuja de Valldemossa, fue entonces cuando, vestido con hábitos religiosos apareció en una fotografía del periódico La Almudaina.

En Mallorca, y alguna dedicada a la isla, escribió varias poesías, así como la Epístola a la señora de Leopoldo Lugones, el poema La isla de Oro y la novela El oro de Mallorca.

A pesar de que su estancia en la isla no es muy extensa en el tiempo, representa una producción poética abundante e importante. En Mallorca escribió varias poesías, alguna dedicada a la isla, así como la Epístola a la señora de Leopoldo Lugones, los poemas Canto a la Argentina, La isla de oro (refiriéndose a Mallorca) y otros, además de dos obras autobiográficas: El oro de Mallorca (1913) y La vida de Rubén Darío escrita por él mismo (1914), donde relata los últimos años de su vida, cuando era ya un hombre enfermo y con problemas de alcoholismo.

Rubén Darío fue inspirador y máximo representante del Modernismo, destaca por la riqueza y musicalidad de su poesía y por las invenciones métricas que aportó a la lírica en lengua castellana.

Monumento a Rubén Dario en Palma de Mallorca

Monumento a Rubén Darío en Palma de Mallorca

Mallorca representa para Rubén Darío un símbolo místico de paisaje, de afirmación latina, de misterio del ser y la vida.

Ya en el momento mismo de mirar hacia Palma, cuando el vaporcito que le lleva a la isla comienza a entrar en la bahía, o cuando contempla la ciudad desde lo alto de la colina donde está la pequeña casa rural en que habita, siente este hechizo del litoral mallorquín. Así nos lo revela en el poema Vésper:

Quietud, quietud… Ya la ciudad de oro

ha entrado en el misterio de la tarde.

La catedral es un gran relicario.

La bahía unifica sus cristales

en un azul de arcaicas mayúsculas

de los antifonarios y misales.

Las barcas pescadoras estilizan

el blancor de sus velas triangulares,

y, como un eco que dijera: “Ulises”,

junta aliento de flores y de sales.

.

El poema revela el reposo de alma y cuerpo que espera encontrar en Mallorca.

En la isla frecuentó la compañía de Grabiel Alomar, que se convertiría en poeta futurista, y del pintor Santiago Rusiñol.

En Mallorca inició una novela, EL ORO DE MALLORCA, que no llegó a terminar, aunque algunos de sus capítulos aparecieron por entregas en el periódico La Nación.

El oro de Mallorca, “la isla de oro” como decía Rubén Darío, es una autobiografía novelada. El protagonista, Benjamín Itaspes, es el personaje bajo el que se esconde el autor. Además en la novela son reconocibles personajes y situaciones reales de la estancia de Rubén Darío en Mallorca.

Lee El oro de Mallorca. La lectura la realizaremos en clase (aunque también la puedes encontrar en Internet). Escoge uno de los artículos publicado en La Nación con las indicaciones de tu profesor.

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